Javier Estica: «Pensé que nunca iba a volver a correr, a saltar, a jugar fútbol»

Por Mathias Olguín.

La historia de Javier Estica es un testimonio de fuerza, resiliencia y amor por el deporte. Jugador del Club Deportivo Viña del Mar de Deporte Adaptado, Javier vivió un giro radical en su vida tras un ACV que lo obligó a reaprenderlo todo: caminar, hablar, escribir y reconocerse nuevamente. Lo que pudo ser un final, él lo transformó en un comienzo.

Desde pequeño, el deporte fue su lugar seguro. El fútbol, el voleibol y el tenis de mesa marcaron su infancia y su identidad, construyendo una base que más tarde sería clave en su rehabilitación. Aunque el accidente interrumpió sus planes y su rutina, la perseverancia, el apoyo familiar y su espíritu inquieto lo impulsaron a levantarse paso a paso hasta volver a correr y competir.

En este nuevo capítulo de Deportistas sin Límites, gracias al auspicio del Instituto de Rehabilitación Neuro Sports, conoceremos a Javier, un ejemplo de superación y constancia. Con disciplina y una mentalidad inquebrantable, convirtió la adversidad en motor para escribir un nuevo capítulo como deportista, coronándose campeón nacional formativo y demostrando que en el deporte adaptado no existen los límites, solo nuevos comienzos.

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¿Quién es Javier Estica?

Bueno, Javier Estica es una persona muy introvertida, le gusta hacer muchas cosas. Por ejemplo, hace mucho deporte, fútbol, tenis de mesa, anteriormente voleibol que ahí empezó todo lo deportivo. Soy muy explorador, de salir a caminar, ese tipo de cosas.

¿Cúal es la relación de tu familia con el deporte?

Mi familia es deportiva. De chico me crié en el deporte, al principio empecé jugando al fútbol. Después, me incliné por el voleibol y el voleibol como que en ese momento era mi pasión. Jugaba, entrenaba todo los días, iba después de clase de la universidad a jugar, entrenar, dormía viendo series de voleibol, entonces mi pasión en ese momento era ese deporte.

¿Fuiste tú quien se automotivo con el deporte?

Yo mismo, porque siempre quise aspirar a más. Futbolísticamente mis figuras a seguir son Cristiano Ronaldo y Alexis Sánchez, esas son mis aspiraciones. Pero, por ejemplo, mi tío juega en Estados Unidos tenis de mesa, mi tía igual que está en Estados Unidos juega voleibol. Otros juegan béisbol, mi papá juega fútbol y tenis de mesa. Mi mamá es la más bailarina, ella es la parte folclórica, artística.

Esa motivación viene desde que era pequeño supongo ¿A qué lo relacionabas?

Viene de chico, porque el deporte para mí tiene un aire de estar en libertad. Sacarme los pensamientos que tengo en ese momento y dejarlos fuera y solamente enfocarme en el deporte. Es otro mundo por decirlo así.

¿Y a la par, como llevabas el deporte en el colegio?

Estuve en varios colegios la verdad, como en cinco o seis. Me hacía amigos muy rápido, pero era mucho de jugar fútbol y voleibol en los recreos. Entonces, igual estuve siempre ligado a la parte del deporte. Aparte, de niño en Iquique fui a muchas escuelas de fútbol, en la cancha comunal que es muy grande y ahí jugaba-entrenaba de vez en cuando. 

En tercero medio llegué acá (a Viña del Mar). 2017, creo, sí, 2017. Al principio me costó, pero después lo tomé súper bien, porque me hice muchos amigos rápido y yo venía por el área deportiva. Se me fue fácil integrarme acá a la quinta región por el área del deporte, específicamente en el voleibol.

Bueno para la gente que lo desconoce, después toda tu vida dio un giro en un entrenamiento

Estaba entrenando voleibol en el gimnasio Luis Cruz Martínez y ahí empezó todo. De hecho iba a estudiar en España, pastelería, me faltaba solamente comprar los pasajes e irme. Bueno, ese día del accidente había ido al cine acá en el Mall de Viña del Mar, había ido a ver una película con mi polola y sus amigos en ese instante. Después fui a entrenar como te dije, mi polola se fue a su casa y de repente llaman a mi mamá, desesperada. Mi entrenadora necesitaba que fuera de urgencia al hospital.

¿Tú qué sentías en ese momento?

Estaba desmayado, inconsciente. Le dije a mi entrenadora -me siento mal, entrenadora, me siento muy mareado y me duele la cabeza-. Y me dijo -ya, siéntate un rato y ahí descansa-. Y de repente me desmayé y empecé a convulsionar, eso me dijeron mis compañeros. Porque de ahí no me acuerdo nada más.

Hasta que desperté en el hospital de Peñablanca. De hecho, me habían puesto una traqueo y una gastro para poder comer y para poder respirar. Se me vino todo abajo, pero el apoyo incondicional de mi familia fue muy fundamental en mi recuperación

¿En qué te afectó específicamente el ACV?

En la parte emocional más que nada, porque era como había vuelto a nacer. Tenía que volver a caminar, a comer, a hablar, a escribir y todo de la mano derecha pasó a la izquierda. Yo era derecho. Me cepillé los dientes con la izquierda todo, pero trato de a poco implementarla con la derecha.

Me imagino que fue una montaña rusa de emociones todo el trayecto de rehabilitación

Fue un camino lleno de emociones, de altos y bajos, pero siempre tuve la perseverancia de volver a correr, a caminar sin nada, porque antigüamente usaba un bastón de trekking para poder sostenerme en la estabilidad. Pero ya lo fui dejando y hasta que me quitaron el bastón, así fui de a poco avanzando mejorando más y más.

Después tuviste un paso por Teletón como pude ver en el video que te realizaron

Yo estaba en ese momento inconsciente, o sea, no me acordaba de nada, pero me dice mi mamá que me trasladaron directamente en la Teletón de Valparaíso. Yo pude entrar al límite de la edad para entrar a la teletón. Eso sí, es muy fundamental el apoyo de la familia, porque siempre supe que iba a volver a caminar y a saltar, a correr. Todo está en la mente, en la perseverancia que te pongas tú mismo como persona que quieras superarte y aspirar a cosas.

¿Qué tal fue ese reintegro deportivo?

Fue muy emotivo para mí porque pensé que nunca iba a volver a correr, a saltar, a jugar fútbol, que esa era mi gran mi gran meta cuando estaba hospitalizado y se logró. Paso a paso voy a lograr más cosas con el fútbol que si me lo propongo lo voy a lograr.

Fue un gran avance y el esfuerzo tuvo su recompensa con la obtención del Campeonato Nacional Formativo de Fútbol 7 PC

El hecho de que todos jugaran, fue como un plus agregado a que todos debemos cumplir la meta tan anhelada, que en ese instante era salir campeones. Entonces, fue un potencial muy importante para nosotros. Me emocioné con el pitazo final, no sabía lo bonito que se sentía ganar en ese momento. 

¿Qué le dirías a la gente que piensa que el deporte adaptado es menos exigente?

Yo le diría que no es así porque yo creo que es más exigente, porque nosotros como discapacitados tenemos menos oportunidades que la gente convencional. Entonces, nosotros nos exigimos más que los convencionales, por decirlo así. Es un logro más alto. Por ejemplo, en el trayecto del camino hacia el entrenamiento, yo tengo que tomar micro, tren. En cambio, la gente convencional toma su auto o toma micro y ya está listo, pero la gente con discapacidad, a veces no te dan el asiento. Se hacen los dormidos, se va con el audífono, va con el celular, entonces no le importan los demás, solamente le importa él.

¿Qué enseñanza te dejó para ti este 2025 en lo emocional-personal?

Con perseverancia todo se puede lograr, aunque esté muy lejana esa meta, si tú eres constante en tus actividades físicas, mentales, emocionales, se puede lograr eso que quieres. Eso es lo que yo tengo marcado. Si tienes una meta, tienes que esforzarte hasta lograr esa meta tan anhelada que tienes tú como persona.

¿Qué política tú implementarías para que se hiciera a favor del deporte adaptado?

Yo creo que todo eso empieza en casa y en los colegios. Hay que inculcar mucho más la inclusión en los colegios porque ahí parte de todo. Que te cedan el asiento en las micro en el tren. Eso habla ya de que vamos un paso a paso mejorando como sociedad chilena.

Por otra parte, que los medios de comunicación apuesten por el deporte con discapacidad, en este caso al que yo pertenezco, al fútbol. Yo creo mucho que no se le da la visibilidad que se le debería dar. Hay un esfuerzo más grande, no el doble, el triple, el cuádruple, mucho más que la gente convencional.

¿Qué rol crees que cumplen los clubes adaptados a las personas con  discapacidad?

Le dan la visibilidad al mundo y a Chile de que los discapacitados igual pueden ser un área deportiva. Eso es muy fundamental para nosotros como discapacitados y para Chile, como país que se le da la visibilidad, de que somos un país inclusivo. Todos los cuerpos son distintos, entonces a alguno le duele más, le duele menos, algunos son mejores para otra cosa, una cosa para otra.

¿Qué le dirías a tu yo menor? Ese Javier chiquito

Me diría que disfrute de todo en ese momento de pequeño, que de la nada tu cierras el ojo y cuando despiertas eres otro Javier. Uno que tiene que darse mayor esfuerzo para ponerte el desafío que te pone hoy en día en la vida. Que sea que ese sacrificio que estás haciendo vaya a ser recompensado.

A los demás, los animaría a que encuentren su deporte adecuado a la discapacidad que tiene ese paciente y que logre ese anhelado triunfo. Que se proponga metas y que con mucho esfuerzo y sacrificio, porque lamentablemente hay que darse mucho sacrificio, lograr esa meta. Ese sacrificio tiene su recompensa.

Mathias Olguin
Mathias Olguin
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