Por Mathias Olguín.
El Campeonato Nacional A de Fútbol 7 PC 2025 no solo estuvo marcado por los títulos y el alto rendimiento colectivo, sino también por la consolidación de una nueva generación de jugadores juveniles, quienes asumieron un rol protagónico a lo largo de la temporada y respondieron con personalidad en los momentos decisivos.
Nombres como Vicente Lewis, Ignacio Pablaza, Vicente Vidal y Matías Ojeda, jugadores del Club Deportivo Viña del Mar de Deporte Adaptado, fueron parte activa del proceso competitivo, sumando minutos, aportes tácticos y presencia en instancias clave del torneo. Su participación no solo fortaleció al plantel en lo inmediato, sino que también proyecta el futuro del club y del fútbol paralímpico nacional, evidenciando un trabajo formativo sostenido y una apuesta concreta por el recambio generacional.
Desde el interior del grupo, los propios jugadores juveniles destacan el aprendizaje que ha significado competir al más alto nivel. Vicente Lewis, quien más sumó minutos en el primer equipo, reconoció que “esta temporada fue un avance importante para mí, crecí en lo deportivo entendiendo mejor el juego y mis responsabilidades en cancha y en lo personal fortaleciendo la confianza, la disciplina y la capacidad de enfrentar la exigencia competitiva”.
Por otra parte, Ignacio Pablaza, capitán del Equipo B, valoró la experiencia de compartir cancha con referentes del plantel. “El aprendizaje que me ha dejado competir junto a jugadores con más experiencia que yo, también a dar lo máximo, incluso cuando las cosas van mal y luchar hasta el final”.
En la misma línea, Matías Ojeda subrayó la confianza que ha recibido durante su proceso formativo y sinceró que “me dijeron que tenía harto potencial siendo juvenil y tenía hartas capacidades físicas que me podrían llevar muy lejos en este deporte. Eso siempre me motivó a querer ser mejor y darlo todo en la cancha”.
Finalmente, el cuarto integrante de la camada juvenil, Vicente Vidal, puso énfasis en el aporte colectivo que ha realizado esta nueva generación al interior del equipo, destacando el impulso anímico y deportivo que han entregado a lo largo del torneo. “La nueva generación está aportando energía positiva, eh alegría y esperanza en que el deporte de fútbol 7 PC va a seguir mejorando y entrando a un nuevo nivel, porque hay jóvenes como yo y como mis compañeros que tenemos buen nivel para aportar”.
Lejos de limitarse a una función secundaria, los juveniles demostraron adaptación al ritmo del Campeonato A, compromiso con el grupo y una evolución progresiva en cada presentación. La irrupción de esta camada no solo responde a una necesidad competitiva, sino también a una visión institucional del club que entiende el desarrollo deportivo como un proceso continuo, donde la formación, la confianza y la oportunidad son claves para construir equipos sólidos y sostenibles en el tiempo.


